Busca que te busca…(cuento infantil)

 

La Cigüeña Alé estaba cansada de vivir siempre sobre el mismo tejado, así que hizo la maleta, se puso sus mejores galas y se fue rumbo a una nueva vida, rumbo a su destino.

Encima de su nido dejó una nota para sus padres: “PAPÁ, MAMÁ, ME VOY AL MUNDO: NO OS PREOCUPÉIS, ESTARÉ BIEN. OS QUIERO. ALÉ.”.

 

Tras haber volado algunas millas decidió parar en un río que encontró para beber agua y dar una cabezadita.

Allí, junto al río, conoció al Lobo Tostón. Estaba apoyado en una roca cantando una canción con su sombrero de paja y un palillo en la boca.

 

La Cigüeña Alé se acercó al Lobo Tostón y le preguntó qué hacía allí sólo.

-He hecho la maleta y me voy al mundo en busca de aventuras- dijo al lobo-.

-¡Anda! ¡Pues a mí me pasa como a ti! Si quieres hacemos juntos el viaje.

 

Llegaron a un pueblecito donde había una actuación de circo.

Había un dragón con cara triste participando en un espectáculo.

El Lobo Tostón y la Cigüeña Alé se miraron. Decidieron echarle una mano al dragón.

En un momento en que la actuación hizo una pausa, se acercaron a él.

-¡Hola! ¿Cómo te llamas?- preguntaron al unísono-.

-Soy el Dragón Ñam Ñam, ¿y vosotros?.

-Somos la Cigüeña Alé y el Lobo Tostón.

-¿Y qué os trae por aquí?

-Estamos buscando un nuevo lugar en el que quedarnos a vivir… ¿quieres acompañarnos?

-¡Vale! Estoy un poco harto de este trabajo porque  no me tratan muy bien. Necesito algo diferente.

 

Siguieron caminando.

 

De repente, se encontraron a un gigante atado a un árbol, llorando y sufriendo porque las cuerdas le apretaban demasiado.

-¡Ayudadme! ¡Os lo suplico!- gritaba desesperado el gigante-.

 

Se pusieron manos a la obra.

El lobo le desató las cuerdas de la parte de abajo ayudándose de sus colmillos y zarpas.

La cigüeña voló a lo más alto y con su pico desató las cuerdas.

El dragón con su fuego desató las que pudo también.

Y, poco a poco, unidos, liberaron al gigante.

 

Agradecido, el Gigante Chinchín les llevó a un nuevo lugar donde el sol siempre brillaba, las flores bailaban y los peces saltaban en el río. Un lugar precioso.

Allí, los cuatro juntos, empezaron una nueva vida ayudándose los unos a los otros.

La unión hace la fuerza.

 

Y colorín colorado, estos animales ya otro mundo han encontrado.